Es la primera vez que alguien señala a Uribe como responsable del riesgo que existe sobre la vida de otra persona. Pero no por eso es la primera vez que Uribe no sea responsable de poner en peligro a alguien.


Él es, también, el responsable de lo que le pueda ocurrir a periodistas como Daniel Coronell o Hollman Morris. ¿O es que acaso a la gente se le olvida que, frente a la denuncia de Coronell sobre el señalamiento a Carlos Náder Simmonds de ser el amenazador, Álvaro Uribe no salió a respaldar al periodista y hacer respetar el derecho a la información, aunque fuera crítico a su gobierno, sino que apoyó a su "amigo", diciendo que éste era muy "simpático y divertido"? ¿Ese debe ser el comportamiento de un presidente de la República que haga respetar la Constitución? Por supuesto que no. Valga recordar que por causa de este episodio, Daniel Coronell y su familia tuvieron que salir exiliados del paús.
Por otro lado, a nadie debería olvidársele que en el 2005, mientras Hollman Morris hacía un reportaje en el sur de Colombia, en el departamento de Putumayo, donde recién había ocurrido un enfrentamiento entre las FARC y el Ejército, el propio Álvaro Uribe (secundado por su subalterno, el Comandante de la Policía, general Jorge Daniel Castro) acusaron frente a varios medios de comunicación a "un periodista que le hacía juego al terrorismo", indirectamente dirigiéndose a Morris y poniendo en peligro su vida. Así lo dijo este periodista a Reporteros sin Fronteras:
Un mes más tarde, mientras realizaba un documental para la BBC, el presidente Uribe declaró en los principales canales del país, que resultaba triste ver al periodismo haciéndole el juego al terrorismo : indirectamente me aludía, así como al equipo de la BBC.Fuente: Página web de Reporteros sin Fronteras http://www.rsf.org/imprimir.php3?id_article=17083
Si por algo Uribe es responsable de lo que les pase a los familiares de Petro, a Daniel Coronell, a Hollman Morris y con seguridad que a muchos otros colombianos más, es porque no ha condenado con convicción estas amenazas, de la misma forma y con la misma fuerza con la que condena los actos criminales de la guerrilla. Ambos casos debieran ser rechazados con firmeza y nunca darle grados de importancia. Pueda ser que hasta el momento no se conozcan pruebas de que Álvaro Uribe Vélez sea directo responsable de alguna de estas amenazas o de algún plan para acallar voces disidentes, es verdad, pero con su conducta omisiva ha permitido que poderes oscuros de este país atenten contra la necesidad de que Colombia por fin encuentre la verdad.
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Fuentes: www.interet-general.info (Hollman Morris); Stanford University (Daniel Coronell)
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