
Álvaro Uribe definitivamente no sabe manejar las Relaciones Internacionales de un país tan convulsionado como Colombia por dedicarse a improvisar. En esta bitácora siempre hemos creido que la verdadera responsabilidad de la crisis con Venezuela ha sido del mismo Uribe, por no utilizar los canales diplomáticos adecuados para pedir la retirada de Hugo Chávez -su contradictor político en el continente- de la mediación del Acuerdo Humanitario, con lo que logró provocar a un presidente extranjero del que se conocen sus desenfrenadas actuaciones a nivel internacional.
Ahora piensa que la seguridad democrática le da derecho de pasarse la frontera sin utilizar la misma diplomacia para avisar al Ecuador sobre operativos militares en su territorio, pero ahí sí le creen a alias Raúl Reyes, cuando en un supuesto computador de propiedad del extinto guerrillero hay unas aparentes pruebas en contra del Ministro del Interior ecuatoriano Gustavo Larrea, según las cuales el gobierno vecino tiene nexos de apoyo con el cartel guerrillero.
¿Acaso no tiene razón Larrea cuando dice que si los paramilitares llegasen a mostrar información de nexos entre ellos y algún ministro colombiano, él le creería más a su homólogo de nuestro país, porque los "denunciantes" serían delincuentes? ¿No se le debería creer mejor a las instituciones legítimas a nivel internacional? ¿Por qué Uribe ahora le quiere creer a sus acérrimos enemigos, las FARC? ¿No nos ha dicho siempre que ellos son "terroristas mentirosos" a los que no hay que creerles nada, desde el Caguán, pasando por Emmanuel? A qué está jugando ahora esta persona, probado enfermo crónico de mitomanía, según lo que hemos estado registrando en esta bitácora desde nuestra creación.
Definitivamente Uribe está viviendo un síndrome paranoico de persecución, en el cual todo el mundo apoya a las FARC por no aceptar la continuación de una guerra en la que mueren millones de colombianos -en vida, como los secuestrados y en realidad, como las víctimas por las que marcharemos el 6 de marzo-. De ninguna manera, por defender la seguridad nacional, se va a vulnerar la seguridad de la región que debería ser aliada de Colombia. De seguir así, Uribe se va a quedar sólo en la comunidad latinoamericana.

Y los periodistas colombianos, cada vez más convertidos en adalides de la mayoría informada, están tergiversando la información, a través de la arrogancia e irrespeto con que tratan a sus entrevistados internacionales, con el fin de promover a Álvaro Uribe como el salvador del terrorismo de América Latina, cuando está claro que el terrorismo no se ha podido combatir con la escalada del conflicto armado, sino que estas llamadas "guerras preventivas" son una nueva forma de terrorismo de Estado, por demás inútil para sus propósitos iniciales. Como pruebas tenemos el gran fracaso de la invasión a Irak y a Afganistán por parte de los Estados Unidos y los desgastantes seis años de la reeligión de Uribe, cuyo legado o lastre ha sido la violenta polarización de los colombianos.
En conclusión, la Minoría desinformada va a seguir apoyando el estricto uso de la diplomacia internacional y de mecanismos de negociación política para lograr la liberación de los secuestrados y la paz en Colombia. Está claro que -con el pretexto de la unidad nacional- nunca nos vamos a alinear con Uribe, quien nunca ha adelantado acciones en favor de la paz nacional ni internacional. Por eso no le creemos a Álvaro Uribe.
Ahh...Insistimos a nuestros lectores que aquí no tomamos posiciones acerca de los presidentes extranjeros. Si desean buscar posiciones a favor o en contra de Chávez o Correa, busquen blogs de países vecinos, que hay en cantidades.
Imágenes:
www.azogue.net (Agencia EFE)
El Mercurio de Ecuador www.elmercurio.com.ec
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