
Esa crisis del Polo Democrático que han propiciado y alimentado los medios de comunicación durante más de dos semanas, sólo es un claro reflejo del contexto de Guerra Fría y Mccarthización al que retrocedió Colombia, por cuenta de la pelea entre Álvaro Uribe y las FARC. El mismo enfrentamiento "bloque capitalista (EE.UU.) vs. bloque comunista (URSS)" de cuatro décadas que llenó al mundo de sangre y pánico.


Pero lo más triste de todo este asunto es que se está abriendo paso nuevamente la legitimación de una tragedia como el exterminio de la Unión Patriótica, en la cual, con el cínico argumento de que "no se definieron políticamente frente a la lucha armada", todos y cada uno de sus miembros "merecieron" ser perseguidos hasta su eliminación total, muchos de ellos colombianos brillantes y de ideas claras que querían llevar al país a un mejor destino: Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, Manuel Cepeda Vargas y tantos otros. Personas que en su mayoría, nada tenían que ver con armas.
Con tristeza y frustración, la Minoría desinformada está presenciando cómo se repite la historia infame de nuestra nación, cómo los peores episodios vuelven a surgir, esta vez con el Polo Democrático como protagonista, pero con el temor de se empiece a eliminar a sus dirigentes -tan necesarios para nuestra seudo-democracia, pero necesarios-, todo por cuenta de la uribización de las conciencias colombianas.
Imágenes: members.fortunecity.com; nyontime.blogspot.com; www.carlosromero.org
uribe
colombia
Polo Democrático
Unión Patriótica