Y como cosa rara, esta vez también fue una periodista de RCN,

Este tema y la respuesta tan controvertida de Uribe de "Mientras no haya sentencia, ese ejercicio lo podrán hacer desde Itagüí", palabras que claramente les da carta blanca a los jefes paramilitares para que hagan política desde sus celdas, merecen un cuestionamiento más fuerte por parte de los periodistas y no esa zalamería que expresó Vicky Dávila en la entrevista, preguntándole si se sentía "enfermito".
¿Cómo es posible que Álvaro Uribe diga que los congresistas que no tengan deudas con la justicia, sigan votando sus proyectos y que los paramilitares, mientras no tengan sentencia, pueden tener vocería política, y nadie proteste por estas actitudes tan faltas de ética, ni siquiera los periodistas, que son quienes deben vigilar el poder? Por eso es que el país está como está. Porque ni los medios ni los ciudadanos de a pie ni nadie quiere cuestionar, existe una completa apatía de la gente sobre la forma como están manejando el país los mismos de siempre, que se hacen elegir aprovechándose de la confianza de los ciudadanos y después se vuelven a robar los recursos del Erario en beneficio propio, como el presupuesto destinado al departamento del Chocó, donde los niños siguen muriéndose de hambre, situación que no mejorará en mucho tiempo si los colombianos seguimos creyéndole a personas como Álvaro Uribe. Y si la prensa le sigue creyendo también a los mismos.
Ahhh... Uribe prefiere hablar con periodistas "con una brillante carrera" como Vicky Dávila y evitar enfrentarse a personas con un conocimiento profundo de lo que ocurre en Colombia como Claudia López, Ángela Patricia Janiot, Natalia Springer, entre otras mujeres que son muy preparadas, que no se le arrodillan al "César" y cuestionan sus actos de gobierno. Este cuadro tan triste de mujeres sumisas frente a la autoridad del hombre se parece al que muestra la película protagonizada por Nicole Kidman "The Stepford wives" o en español, "Las mujeres perfectas". En esta historia, unas mujeres muy preparadas y exitosas son convertidas en robots para transformarlas en esposas sumisas que atienden con devoción a sus maridos, son obedientes y mantienen un hogar feliz, para que sus parejas no se sientan inferiores a ellas. Con seguridad que a Álvaro Uribe le gustaría hacer lo mismo con varias mujeres valiosas de este país, para que terminen defendiendo con obediencia la "seguridad democrática".
Imagen:Cortesía La FM de RCN www.lafm.com.co/images
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