sábado, junio 21, 2008

¿No le cree a la ONU? Nosotros sí


Qué tristeza que Colombia sea uno de los países con mayor número de desplazados internos en el mundo, por encima de Iraq, el Congo, Somalia, entre otros con graves situaciones humanitarias. Pero qué honor para nuestro país ser superados por Sudán en las estadísticas de esta infamia. Sólo de esta manera se puede pensar al escuchar las declaraciones de Francisco Santos o del canciller Fernando Araujo, quienes no aceptaron el informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, que presentaba 3 millones de desplazados en Colombia.

Para tapar el sol con un dedo –como acostumbra Uribe-, el Canciller argumentó en los programas favoritos de la mayoría informada (La W y La F.M.) que las cifras no son indicativas del fenómeno y están fuera del contexto de la realidad nacional, porque los desplazados que están desde hace 10 años en las estadísticas, ya no deberían contar como tales, porque no hay campos de refugiados extensos y desprovistos de alimentos, cercados por alambres de púas como las imágenes de África y porque, en palabras del propio Araujo,
“los mismos desplazados buscan siempre una justificación que sea la más conveniente para sus intereses.”

¿Cómo es posible que los desplazados, a quienes el conflicto armado (que el Gobierno también niega tanto) les arrebató sus tierras, sus seres queridos y su vida, siquiera puedan tener esa mente tan retorcida como la que en efecto tienen en la Casa de Nariño si lo único que ellos quieren es recuperar lo que perdieron?

El Canciller se equivoca gravemente al desconocer que los desplazados siguen en las estadísticas porque no han podido restablecer sus vidas como las tenían antes de que los grupos armados los expulsaran de sus tierras. Las mismas víctimas cuentan que son afectados por el desplazamiento forzado hasta cuatro veces, primero la guerrilla. Luego los paramilitares, el Ejército y ahora las “Águilas Negras”. Hasta las fumigaciones los obligan a desplazarse. Por supuesto que si se tiene en cuenta el contexto del conflicto, sí es posible que los desplazados de hace diez años sigan en las estadísticas y que sigan apareciendo nuevos desplazados, también es posible.


Pero para que el eslogan de la “Seguridad Democrática” continúe rampante y la mayoría informada se lo siga creyendo, Álvaro Uribe y su gabinete de “ministros voceros” no sólo se empeñan en negar el conflicto que sufre Colombia, sino también a los desplazados que vemos a diario en las noticias y en las calles de nuestras ciudades y también los cultivos ilícitos que han crecido de forma incontrolada, de 79 mil a 99 mil hectáreas entre el 2006 y el 2007, como lo confirma el informe de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito, UNODC. Ahora el turno fue para el Canciller ad hoc Óscar Naranjo, quien tampoco aceptó este informe y además se atreve a solicitar un estudio que sí cuadre con las cifras que quiere mostrar el Gobierno para quedar bien a los ojos de todos. ¡Qué descaro!

Repugna la manipulación del séquito de Álvaro Uribe y todas las mentiras que crean, porque por culpa de eso es que después de un período de reeligión de dos años que sólo ha mostrado recrudecimiento del conflicto, polarización y odio entre colombianos, la popularidad de Uribe nada que desciende, a pesar de que la crisis humanitaria en Colombia cada vez es peor.

Ahh… El crimen en Colombia sí paga...La Impunidad Democrática

Esa es la verdad de la justicia bajo el Leviatán de Álvaro Uribe Vélez. En Colombia le va mejor al que es delincuente que al que es honesto. El criminal siempre saldrá absuelto, libre de culpa y al honesto siempre le caerá todo el peso del Estado. Para la muestra varios botones: los partidos de los parapolíticos quedaron limpios al caerse la “Silla Vacía” en el Congreso por orden del Gobierno; Jorge Noguera fue puesto en libertad porque el fiscal Mario Iguarán no lo quiso investigar, Jairo Merlano fue recientemente absuelto de todos los cargos por parapolítica. En cambio, el contralmirante (r) Gabriel Arango Bacci fue detenido por supuestos vínculos con narcotráfico, aún cuando todas las pruebas demuestran que él es inocente. Quién sabe qué soterrada deuda le estará cobrando Uribe a Juan Manuel Santos para que tengan que hundir a una de las personas más honestas dentro de la Armada Nacional.


Imágenes: El Espectador (Caricaturas de Chócolo y Garzón); El País de España, El Mundo de España, El Mercurio de Ecuador, ACNUR España (www.eacnur.org)