Este blog no va más, por decisión de sus autores, que quisieron en un momento tener un espacio para desahogar sus opiniones respecto a uno de los períodos de mayor locura e insensatez en la historia de Colombia.
Se decidió hacer esta última entrada de clausura definitiva para no seguir llenando de polvo la web con una bitácora inactiva.
Para los que eran fieles seguidores, sus archivos quedarán disponibles para el que quiera consultarlos.
A todos los que nos apoyaron, muchas gracias.
Este blog se ha retirado de circulación por decisión misma de sus autores. Su archivo seguirá disponible para consulta. Gracias por el apoyo recibido mientras estaba en vida.
domingo, agosto 07, 2011
miércoles, noviembre 05, 2008
La seguridad democrática se quedó huérfana

Con el triunfo contundente de Barack Obama en las elecciones a la Presidencia de los Estados Unidos, el mundo está empezando a vivir un cambio de época que necesitaba hace ya muchos años: el respeto por los derechos de las personas a coexistir mutuamente, sin polaridad, sin colores, sin estigmatismos, sin exclusiones. En el mundo tendrá cabida el pensamiento diferente.
Las voces que claman por los Derechos Humanos, el medio ambiente, los derechos laborales y sindicales, los migrantes, la autodeterminación de los pueblos, la libre expresión, las minorías étnicas, todas estas voces se impusieron en el voto a Barack Obama y serán estas voces quienes en adelante tendrán el espacio que se merecen, en contraste con Colombia, donde Álvaro Uribe les ha cerrado todas las posibilidades de expresarse a estas mismas voces, nuestras voces y las legítimas protestas a todo lo que representa la seguridad democrática, concepto desfigurado por la mente insensible de Uribe, que ante todo hace gala del desprecio al Estado Social de Derecho.
Es claro que el triunfo de Obama fue la derrota ostensible del modelo funesto encarnado en George W. Bush: el miedo a un enemigo único, la persecución, el señalamiento, el maniqueísmo de que quien no está conmigo, es un terrorista, que es la esencia del discurso de Álvaro Uribe, con el que ha sometido al miedo al otro a toda esa mayoría informada que lo respalda y le cree con fe ciega.
Esperamos que esto se empiece a enderezar a partir de ahora con la presencia de Barack Obama al mando en la Presidencia de los Estados Unidos. La apuesta de los demócratas en el Congreso es precisamente la reivindicación de los derechos laborales y sindicales, la protección del medio ambiente, la defensa de los Derechos Humanos, temas que tienen estancada la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Colombia, por lo lesivo que significa para las mal llamadas minorías que están sufriendo vejámenes por parte del Estado colombiano, los empresarios y los medios de comunicación. De esta manera lo hemos visto en el último mes con la respuesta de este establecimiento a las protestas de todos esos colombianos abandonados que no cuentan con voceros influyentes que hagan valer el respeto a sus justas causas: las víctimas del conflicto armado, los indígenas, los corteros de caña, los trabajadores judiciales, todos los trabajadores colombianos, los damnificados por las deudas que impone el soterrado poder ejecutivo de Luis Carlos Sarmiento, los periodistas independientes, las minorías étnicas y culturales, que en Estados Unidos ya conforman una mayoría decisiva.
También es cierto que los retos que debe enfrentar la Presidencia de Obama son muy complejos: la crisis económica que aún no ha tocado fondo, los inmigrantes que están a la espera de soluciones y mejores tratos, los desempleados, el sistema de salud que está tan enfermo como en Colombia, la guerra de Irak, Israel y el conflicto en Medio Oriente, el cierre de Guantánamo. Por supuesto que su mandato no será la salvación del mundo ni sanará todo el daño que Estados Unidos históricamente ha causado. Pero ya hay luces de esperanza, un cambio de paradigma que empiece a desinflar ese monstruo del terrorismo inventado por la ultraderecha para mantener al pueblo enajenado.
Obama lo dijo en su discurso de victoria: “vamos a apoyar a quien trabaje a favor de la paz”. En esa lucha, ya no cabe la seguridad democrática.
Imagen: AP, en PrensaLibre.com
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martes, octubre 14, 2008
La banquerocracia y la esclavitud

Ya nos dimos cuenta de uno de los que están tras la silla de la reeligión. Quien da las instrucciones de gobierno en este país no es precisamente Álvaro Uribe: el estado de “conmoción interior” fue una orden directa de Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los principales promotores de la desigualdad social y la esclavitud laboral en Colombia, quien a los ojos de los medios, emprende cruzadas contra la pobreza, en favor de la justicia y se autoproclama benefactor de la educación.
Cuando la verdadera cruzada que está liderando esta cabeza de la banquerocracia es una dictadura del poder económico, que nos somete a todos los colombianos a la pobreza, la exclusión y a la esclavitud por ley, de manera vitalicia y legitimada por el peso del 84% de popularidad de Uribe, que nos impondrá desde ahora el eterno “Estado de Uniformidad Interior”.Se supone que con la tan sublimizada Seguridad democrática, en este país no debería haber graves perturbaciones del orden público que requieran de un estado de conmoción interior. Pero bajo el “Estado de Uniformidad Interior”, estas perturbaciones consistirán en cosas que, bajo la antigua Constitución del 91, eran consideradas democráticas como:

• una huelga
• una protesta
• un bloqueo de carretera
• una parada de producción
• un pliego de peticiones
• un impedimento de desalojo
• una exigencia de cumplimiento de compromisos
• condiciones laborales justas y dignas
Todas aquellas manifestaciones que exigen de nosotros, como ciudadanos, al Estado respeto y cumplimiento en la preservación de nuestros derechos.
Pero en la lógica de la banquerocracia, no existe ni esta responsabilidad del Estado ni derechos para los ciudadanos, o mejor, consumidores. Porque así nos ven estos cacaos: como simples consumidores.
Los banquerócratas no consideran justo que un trabajador del común reciba tanta plata en un salario, porque la plata debe llegarle sólo a ellos. Los trabajadores únicamente tienen derecho a una ¡bonificación de agradecimiento! por llenarles sus arcas de jugoso y abundante dinero. No se pueden quejar si no reciben nada más. Y con ese regalo altruista debemos mantener en marcha la cadena de consumo masivo que los sostiene en la punta de la pirámide.Para los banquerócratas y los sacerdotes de la reeligión, el verdadero peligro para el orden público son los sindicalistas, los líderes comunitarios, los indígenas, los corteros de caña, los jueces y fiscales rasos, los estudiantes de la universidad pública, los transportadores, los campesinos pequeños productores de leche cruda, panela y gallina criolla, los deudores morosos del Upac, los jóvenes desempleados de las periferias de Bogotá y municipios de Colombia y todos aquellos a quienes les han pisoteado sus derechos y les han arrebatado sus pocos bienes conseguidos con el mayor esfuerzo. Los mismos bienes que la banquerocracia despojó con el menor esfuerzo.
Imágenes: El Espectador, Garzón en El Espectador (edición de Minoría Desinformada), www.cgtandalucia.org, www.lalibreriadelau.com, torosalvaje.blogspot.com
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domingo, septiembre 28, 2008
No le sirvan más al país

¿Cuántas más familias de corruptos nos tenemos que aguantar con su argumento de ‘servirle al país’ para que sigan saqueando el erario?
Estas castas parasitarias que predican de todo y sobre todo, que se creen los autorizados para regir los destinos de la Nación colombiana, que se sienten con el derecho exclusivo de heredar salarios del Estado, se presentan ante la opinión pública como unos seres abnegados y altruistas, con falsa humildad, y sale de sus bocas esa frase expiatoria que los limpia de todo mal: “Lo único que hago es servirle al país”; “Todo lo hice por servirle al país”; “Mi deber es servirle al país”, etc.

Con esos pretextos, ese ‘servicio al país’ sólo ha significado: escándalos de corrupción, despilfarro de los fondos públicos, constreñimiento al electorado y compra de votos, atraso en infraestructura, pobreza e inequidad social, falta de oportunidades para los profesionales altamente calificados pero sin padrino político, abandono de los colombianos en el exterior, corrosión de las instituciones, lavado de activos, ineficiencia estatal, infiltración criminal e impunidad.
Por culpa de ese ‘servicio al país’, los jóvenes colombianos creen que sólo por medio de una ‘palanca’ pueden conseguir empleo. Por cuenta de ese ‘servicio al país’, el enriquecimiento ilícito se legitima cada vez más. Ese ‘servicio al país’ otorga una patente de corso para llevar a cabo conductas aberrantes, como el caso de un excongresista a punto de morir que se casó con su nuera para heredarle la pensión.
Los procesos de ‘meritocracia’ son una fachada para ocultar que los cargos ya están asignados a quien bien le sirve al Régimen. Esta mentirocracia –como la llamaba Pedro Juan Moreno en La Otra Verdad- se ha profundizado durante el gobierno de la reeligión, donde se ofrece a manera de ‘combos’: hospital, notaría y consulado. Incluso esta modalidad se ha utilizado para esconder hampones como representantes diplomáticos y consulares. Este ‘servicio al país’ sólo ha agudizado la ineficiencia del servicio exterior colombiano.
Por fortuna el clientelismo criminalizado ha hecho eco en la prensa internacional, que denuncia constantemente los vínculos non sanctos de quienes rodean a Álvaro Uribe, todos aquellos que con entrega absoluta han dedicado su vida a ‘servirle al país’.
Por favor, no queremos más ‘servidores de la patria’. Lo único que le han hecho es daño a esa tan mentada ‘patria’. De la mejor forma que ustedes, castas corruptas, politiqueras y delincuentes le pueden ‘servir al país’ es haciéndose a un lado del destino de nuestra maltratada Colombia.
Ahhh... Hasta en la hoja de vida miente Álvaro Uribe, por eso no le podemos creer.
Imagen: Vladdo y Caballero en Revista Semana
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viernes, septiembre 19, 2008
Don Bernabilidad en la ‘Casa de Nari’

Álvaro Uribe y su séquito están delinquiendo en frente de todos nosotros sin ninguna vergüenza, sin reparo moral, con descaro. La Minoría desinformada está segura de que mientras las instituciones se empeñan en investigar su proceder y la opinión pública está coreando las noticias de las últimas semanas, ellos deben estar riéndose de todos nosotros detrás de las puertas de la “Casa de Nari”, porque saben que la impunidad adquirida protege la caída de esta “donbernabilidad” que impuso la reeligión.
En estos momentos de zozobra y de mafias imperantes desde las altas instancias del poder, se oyen pasos de animal grande: el testimonio del ex jefe paramilitar, Ever Velosa, alias H.H., que se ha publicado en medios como El Espectador, Semana y ahora en una entrevista exclusiva para el periodista Hollman Morris, está empezando a revelar verdades que ningún comandante de las AUC había hecho antes. Si no lo mandan asesinar antes, H.H. incluso podría llegar al eslabón Álvaro Uribe en la infraestructura paramilitar.
Apartes de la entrevista de Hollman Morris a alias H.H.:
Ya se conocían de antemano las denuncias que Velosa hizo contra el ex gobernador del Cauca y recién ex embajador en República Dominicana, Juan José Chaux, quien se beneficiaba políticamente de los paramilitares, como quedó demostrado en la famosa visita clandestina de alias Job y el abogado de Don Berna al Palacio Presidencial, por la entrada del sótano y sin registrar.
Cada vez son más irrebatibles las evidencias de que los caminos del paramilitarismo conducen al régimen de Álvaro Uribe y los hechos salen a la luz como una reacción en cadena. No puede ser una casualidad que alias Job hablara en términos tan familiares con los sirvientes de Uribe, así como tampoco es coincidencia que haya nexos entre la banda de alias “Don Mario” y el hermano de Fabio Valencia Cossio, ni que el servicio exterior colombiano esté destinado a proteger hampones.
No es posible que la opinión pública siga creyendo insólitamente que los altos círculos del Régimen hablen con tanta confianza con criminales y mafiosos, cuando fueron éstos los que subieron a Álvaro Uribe al poder. La olla del paramilitarismo que está hirviendo en la “Casa de Nari” ya está pitando y a punto de estallar.
Imagen: Vladdo en revista Semana (www.semana.com)
Videos: Contravía (www.contravia.tv)
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martes, agosto 26, 2008
La peste Uribónica

Colombia está en cuarentena por haber sido contagiada de la Peste Uribónica, que no es más que la mutación de una enfermedad foránea que ha recorrido casi toda la América Latina –como la Peste negra en la Europa medieval-, con variaciones en la manifestación del mal, dependiendo del contexto en que se incuba la bacteria mesianifilus, y de la especie portadora del microorganismo causante de la pandemia. Los antecedentes más conocidos de mesianifilus en Latinoamérica son: La Peste Porfírica, a comienzos del siglo XX en México, que degeneró en la Peste Gortárica en los años 90; la Peste Trujíllica (República Dominicana); la Peste Somózica, dos cepas que produjeron episodios aislados durante el siglo XX en Nicaragua; la Peste Getúlica (Brasil); la Peste Perónica, que evolucionó en la Peste Menémica en los 90 en Argentina; la Peste Pinochética (Chile); la Peste Fujimórica (Perú) y los brotes más recientes de la Peste Chávica (Venezuela) y Lucigutérrica (Ecuador).
En el caso colombiano, el portador de la Peste Uribónica se llama Alvarae Uribelia Velezis, especie conocida en castellano como Álvaro Uribe Vélez. Los síntomas clásicos de la enfermedad son:
• agitados y exaltados cambios en el estado anímico
• estados paranoicos de subversión terrorista
• reacción alérgica a los opositores
• irritabilidad frecuente
• mitomanía
• delirios de doble personalidad
• reducción comprometedora de la vista y la audición
• dificultad para la concentración y el análisis
• síndrome del espejo retrovisor (mecanismo de defensa que activa anticuerpos de injuria y calumnia contra los remanentes de enfermedades pasadas)
• tolerancia a los escuadrones de la muerte
• impunidad adquirida
• resistencia a las Cortes antibióticas de justicia.
La especie Uribelia se incuba en un medio ambiente fétido y contaminado, en climas de corrupción política, narcotráfico y paramilitarismo, donde se desarrolla junto con otras especies parasitarias como Jhoseobdulius Gaviriem, Phabius Echeverrie, Phabius Valenciae Cossios, Phernandae Londoniis, Caesar Mauritius Velazquem, que se alimentan de los residuos del alimento de Uribelia, para después instalarse y reproducir en la sociedad huésped la enfermedad de la Peste Uribónica.
La bacteria mesianifilus se propaga y contagia a través de las ondas hertzianas, espectros electromagnéticos, contacto con medios impresos infestados con el microorganismo y en algunos casos, contacto con personas infectadas, generando pandemias prolongadas de histeria y ceguera colectiva.
Los adelantos de la ciencia han encontrado recientemente unas sustancias que neutralizan la acción de mesianifilus y contrarrestan el síndrome de impunidad adquirida, derivada de la Peste Uribónica. Los primeros experimentos exitosos se desarrollaron en los países balcánicos y en regiones del continente africano, como Ruanda y Suráfrica.
El componente principal se denomina CPI (Corterol Penalicil Internacionalina), que fue procesado en laboratorios de La Haya. Su descubrimiento fue publicado en Tratados médicos de Roma hace más de diez años. Hasta ahora se autorizó su distribución en Colombia para el tratamiento de la Peste Uribónica y se esperan los primeros resultados de la inoculación de la sociedad en los siguientes dos años, con pocas probabilidades de una reducción considerable de la epidemia, de la cual se teme su mutación en el próximo período.Imágenes:
Realydad (realydad.wordpress.com)
www.microciencia.com
www.elsantafesino.com
RPP Noticias (blogs.rpp.com.pe)
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Corte Penal Internacional
miércoles, agosto 06, 2008
…No tengas en cuenta tus pecados, sino la fe de tu Iglesia…

Después de la liberación de 15 secuestrados en manos de las FARC –hecho por el cual la Minoría Desinformada se alegró enormemente-, las tan cuestionadas firmas encuestadoras pregonaron el aumento de la fe de los adeptos de la reeligión de Álvaro Uribe en un 91%. No obstante, como afirmó el periodista Daniel Coronell (en su columna del 6 de julio de este año), esto no va a impedir que sigamos desde este espacio denunciando los graves hechos que rondan el presente, pasado y futuro del gobierno de Uribe. Como todos los que han ocurrido después de la liberación:
1. La continuidad de la llamada yidis-política, cuando a raíz de la sentencia de la Corte Suprema, en la cual falló que en efecto hubo cohecho para negociar la reeligión, Uribe propuso un referendo inconstitucional para “legitimar” su permanencia en el poder;
2. Las nuevas capturas de políticos uribistas por para-política, como el líder de la
Iglesia de la reeligión (Partido de la U) Carlos García Orjuela;
3. La infracción al DIH por parte del Estado, al usar indebidamente el símbolo de la Cruz Roja en la Operación Jaque, y la gravedad que implica este hecho para las futuras acciones humanitarias de la Organización, inclusive en la liberación de futuros secuestrados, ya que la mayoría informada no entiende que los funcionarios de la Cruz Roja podrían sufrir retaliaciones en el futuro por parte de las FARC;
4. La confirmación del montaje de alias Tasmania, pero no en el sentido que la Corte Suprema de Justicia le estaba organizando un complot a Álvaro Uribe para incluirlo en el proceso de la para-política, a través del magistrado auxiliar Iván Velázquez –opositor académico de antaño de Uribe-, sino que al parecer el ardid fue orquestado desde círculos cercanos a Uribe para deslegitimar la labor de la Corte, como denunció la Revista Semana (Edición del 22 de junio de 2008). Y el fiscal Mario Iguarán –antiguo viceministro de este Gobierno- ahora nos quiere hacer creer que el mesías fue el engañado.
5. Los regaños de Álvaro Uribe al Banco de la República por echar a perder el especulativo dinamismo de la economía, producto de la bonanza mundial y no de la seguridad democrática, que sí es causante del tímido crecimiento económico de Colombia en época de vacas gordas, porque esta política se sostiene en un gasto público muy elevado, tales como el pie de fuerza o “Familias en Acción”. A esto añádanle un ministro arrodillado e inexperto.
6. La presión contra el recién posesionado Congreso, al calor de la Marcha del 20 de julio, de reformar la Rama Judicial, a quien el Gobierno responsabiliza de la crisis institucional del país, cuando todos sabemos que la verdadera crisis es consecuencia del origen paramilitar de la mayoría de los gestores de las leyes colombianas, y con el hundimiento de la Reforma Política se perdió la oportunidad de purgar al Legislativo, que ahora quiere vengarse de la Justicia y castrarla, para poder seguir llevando a cabo la andanada de legitimar –a las buenas o a las malas- el proyecto paramilitar en el poder.
7. Como si todo esto no fuese suficiente, nuestra entrada anterior refleja el rechazo a la corta visión del país de los ministros de Uribe, que creen que los 44 mal-contados millones de colombianos tienen sus mismos privilegios, y si no, se tienen que borrar del mapa, ya sea en las fosas comunes, en la selva, los ríos, los semáforos, los puentes, la periferia de las urbes nacionales o el exterior.
A Álvaro Uribe no le importa la gravedad de las acciones cometidas bajo su gobierno todo el tiempo, sino mantener convencidos a sus adeptos de que el único problema de Colombia son las FARC, pero cuidado con mirar la mugre debajo del tapete. Si algo le sale mal o comete acciones deliberadas y –muchas veces- perversas contra la nación, no rinde cuentas o asume su responsabilidad política ante las autoridades consagradas en la Constitución, de la cual se ha declarado históricamente su enemigo desde la promulgación de la Ley 100, sino que prefiere consultar la voluntad de “la Patria”, acto tradicional de los regímenes autoritarios autoproclamados democráticos, porque creen que la democracia es que el pueblo decida y haga lo que le venga en gana, sin ningún control. Lo que la mayoría informada no quiere entender es que el peso de todos estos sucesos caerá en distintas formas sobre los hombros de la población más vulnerable de Colombia: las víctimas del conflicto armado, como los desplazados, masacrados, secuestrados, desaparecidos, refugiados, cercados; los compatriotas cuyos ingresos alcanzan el salario mínimo o menos, a quienes en realidad afectan las medidas económicas del Gobierno o las consecuencias de estas; los profesionales recién egresados que son desdeñados del mercado laboral interno y emigran, generando la llamada fuga de cerebros que impide el progreso del país; los disidentes, que se tienen que exiliar so pena de ser presentados como guerrilleros dados de baja en combate; entre muchos otros. Pero como la historia nacional lo ha demostrado tantas veces, el dolor de cabeza que producen los garrotazos que se le dan a Colombia se pretende curar con compresas tibias y no botando el garrote.
…Tú que vives y reinas por lo siglos de los siglos, amén.
Imágenes: Revista Semana (www.semana.com)
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lunes, julio 14, 2008
Si no ha podido descargar la planilla única…descargue su ira contra el Ministro
Esta entrada la dejamos abierta a nuestros foristas, incluso si ellos no necesitan descargar la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes en Salud y Pensiones (PILA). Solamente si tiene algo que decir en contra del ministro Diego Palacio, bienvenidos todos sus comentarios: quejas, preguntas, denuncias, lamentaciones, memoriales de agravios, imputaciones, medidas de aseguramiento, todo lo que se les ocurra que alguna vez han querido decirle al Ministro con más méritos de ser removido del régimen de Álvaro Uribe.
Todos sus comentarios serán publicados en la próxima entrega de No le creemos a Álvaro Uribe.

Imagen tomada de:www.santamarta.gov.co
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Todos sus comentarios serán publicados en la próxima entrega de No le creemos a Álvaro Uribe.

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miércoles, julio 02, 2008
¡De vuelta a casa!


¡Qué felicidad tenerlos de regreso a la libertad! Es lo que la Minoría desinformada siempre ha clamado desde esta bitácora. Nuestro grito siempre fue: ¡Libertad para todos los secuestrados! Y verlos de nuevo, vivos, libres, sanos y con sus familias, nos produce una inmensa satisfacción.
Reconocemos la excelente operación "Jaque" del Ejército colombiano, que los rescató, en palabras de José Miguel Vivanco, director para las Américas de la organización Human Rights Watch,
"A la luz de las informaciones de que no hubo pérdidas civiles (en el rescate), las fuerzas de seguridad colombianas deberían de ser felicitadas por haber realizado una misión efectiva que ha respetado la ley humanitaria internacional."
Bienvenidos de vuelta a casa:
Íngrid Betancourt
Keith Stansell
Thomas Howes
Marc Gonsalves
Juan Carlos Bermeo
Raimundo Malagón
Erasmo Romero
José Ricardo Marulanda
William Pérez
José Miguel Arteaga
Armando Flórez
Vianney Rodríguez
John Jairo Durán
Julio Buitrago
Armando Castellanos
¡Un gran abrazo de libertad para todos ustedes!
Con cariño, Minoría desinformada
Imágenes: El País de España; Associated Press
sábado, junio 21, 2008
¿No le cree a la ONU? Nosotros sí

Qué tristeza que Colombia sea uno de los países con mayor número de desplazados internos en el mundo, por encima de Iraq, el Congo, Somalia, entre otros con graves situaciones humanitarias. Pero qué honor para nuestro país ser superados por Sudán en las estadísticas de esta infamia. Sólo de esta manera se puede pensar al escuchar las declaraciones de Francisco Santos o del canciller Fernando Araujo, quienes no aceptaron el informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, que presentaba 3 millones de desplazados en Colombia.
Para tapar el sol con un dedo –como acostumbra Uribe-, el Canciller argumentó en los programas favoritos de la mayoría informada (La W y La F.M.) que las cifras no son indicativas del fenómeno y están fuera del contexto de la realidad nacional, porque los desplazados que están desde hace 10 años en las estadísticas, ya no deberían contar como tales, porque no hay campos de refugiados extensos y desprovistos de alimentos, cercados por alambres de púas como las imágenes de África y porque, en palabras del propio Araujo, “los mismos desplazados buscan siempre una justificación que sea la más conveniente para sus intereses.”
¿Cómo es posible que los desplazados, a quienes el conflicto armado (que el Gobierno también niega tanto) les arrebató sus tierras, sus seres queridos y su vida, siquiera puedan tener esa mente tan retorcida como la que en efecto tienen en la Casa de Nariño si lo único que ellos quieren es recuperar lo que perdieron?
El Canciller se equivoca gravemente al desconocer que los desplazados siguen en las estadísticas porque no han podido restablecer sus vidas como las tenían antes de que los grupos armados los expulsaran de sus tierras. Las mismas víctimas cuentan que son afectados por el desplazamiento forzado hasta cuatro veces, primero la guerrilla. Luego los paramilitares, el Ejército y ahora las “Águilas Negras”. Hasta las fumigaciones los obligan a desplazarse. Por supuesto que si se tiene en cuenta el contexto del conflicto, sí es posible que los desplazados de hace diez años sigan en las estadísticas y que sigan apareciendo nuevos desplazados, también es posible. 
Pero para que el eslogan de la “Seguridad Democrática” continúe rampante y la mayoría informada se lo siga creyendo, Álvaro Uribe y su gabinete de “ministros voceros” no sólo se empeñan en negar el conflicto que sufre Colombia, sino también a los desplazados que vemos a diario en las noticias y en las calles de nuestras ciudades y también los cultivos ilícitos que han crecido de forma incontrolada, de 79 mil a 99 mil hectáreas entre el 2006 y el 2007, como lo confirma el informe de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito, UNODC.
Ahora el turno fue para el Canciller ad hoc Óscar Naranjo, quien tampoco aceptó este informe y además se atreve a solicitar un estudio que sí cuadre con las cifras que quiere mostrar el Gobierno para quedar bien a los ojos de todos. ¡Qué descaro! Repugna la manipulación del séquito de Álvaro Uribe y todas las mentiras que crean, porque por culpa de eso es que después de un período de reeligión de dos años que sólo ha mostrado recrudecimiento del conflicto, polarización y odio entre colombianos, la popularidad de Uribe nada que desciende, a pesar de que la crisis humanitaria en Colombia cada vez es peor.
Ahh… El crimen en Colombia sí paga...La Impunidad Democrática
Esa es la verdad de la justicia bajo el Leviatán de Álvaro Uribe Vélez. En Colombia le va mejor al que es delincuente que al que es honesto. El criminal siempre saldrá absuelto, libre de culpa y al honesto siempre le caerá todo el peso del Estado. Para la muestra varios botones: los partidos de los parapolíticos quedaron limpios al caerse la “Silla Vacía” en el Congreso por orden del Gobierno; Jorge Noguera fue puesto en libertad porque el fiscal Mario Iguarán no lo quiso investigar, Jairo Merlano fue recientemente absuelto de todos los cargos por parapolítica. En cambio, el contralmirante (r) Gabriel Arango Bacci fue detenido por supuestos vínculos con narcotráfico, aún cuando todas las pruebas demuestran que él es inocente. Quién sabe qué soterrada deuda le estará cobrando Uribe a Juan Manuel Santos para que tengan que hundir a una de las personas más honestas dentro de la Armada Nacional.Imágenes: El Espectador (Caricaturas de Chócolo y Garzón); El País de España, El Mundo de España, El Mercurio de Ecuador, ACNUR España (www.eacnur.org)
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sábado, mayo 31, 2008
Centro de Alta Tecnología…para el aniquilamiento de la oposición: Urilago

Todo parece indicar que como a Álvaro Uribe Vélez por fin se le está cayendo la estructura montada a punta de mentiras, ahora está urgido de aprender Ingeniería de Sistemas para convencer a la mayoría informada de la ilegitimidad de los críticos del Gobierno, cuando los acusa de hacer también pactos con grupos criminales para llegar al poder, como les gusta a Uribe y su séquito. Todo con el propósito de ahumar la llamada “yidispolítica” y las detenciones de congresistas y políticos afectos al régimen, por vínculos con los paramilitares, como el recién capturado Salvador Arana.
Con los golpes mediáticos de la polémica y repentina extradición de los ex comandantes de las AUC y de la sonora publicación del informe de la Interpol sobre los computadores de alias Raúl Reyes, el gobierno de Uribe está acudiendo a prácticas de piratería informática como:
1. Ocultar el material electrónico de propiedad de alias Don Berna, Salvatore Mancuso y alias Cuco Vanoy, a través del INPEC.
2. Abrir varios archivos de los portátiles de alias Raúl Reyes entre el 1 y el 3 de marzo, posteriormente a su incautación, a través de las Fuerzas Militares (tal como lo dice un aparte del análisis de la Interpol; información que sólo divulgó El Tiempo), para después, ¡oh sorpresa!, llamar a indagatoria por supuestos nexos con las FARC a varios incómodos opositores de Uribe, a través de la Fiscalía. Ni la sofisticada tecnología de inteligencia fue suficiente para rastrearlos y encontrarles indicios de criminalidad y por eso tuvieron que crear los archivos.
Como no han podido minar la credibilidad de la Corte Suprema de Justicia, en su búsqueda de las auténticas verdad, justicia y reparación, ahora la maquinaria del Estado se montó en la empresa de crear todas estas maniobras, encaminadas a obstaculizar las investigaciones de la Parapolítica y distraer las denuncias sobre la manipulación fraudulenta de la reforma constitucional para consolidar la reeligión. Ahora la estrategia es saturar a la Corte de procesos prefabricados, para que por medio de la prescripción, puedan librar a Álvaro Uribe Vélez de la cantidad de responsabilidades que le debe al país. Ese es el sucio accionar de la Seguridad Democrática.
Ahh…Desde la carta que enviaron los 63 congresistas norteamericanos, el siniestro José Obdulio Gaviria ni se volvió a sentir rugiendo por los medios, cual Moisés de las Tablas de los mandamientos de la reeligión. ¿O será, más bien, que se arrepintió de las indiscretas e imprudentes boconadas publicadas en la Revista DonJuan?
Imagen: Minoría desinformada
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lunes, mayo 05, 2008
El Bloque Héroes de la Reeligión

Si quiere ver la imagen grande, haga click sobre ella
Enhorabuena, ha empezado a brotar un clamor para pedir la renuncia de Álvaro Uribe Vélez, porque la reeligión se impuso de manera ilegítima, desde todo punto de vista, como nosotros ya lo sabíamos desde hace tiempo. Y a diferencia de lo que dicen sus adeptos, hay pruebas que lo confirman de sobra. Muchas más pruebas que incluso las que había en contra de Ernesto Samper cuando éste era presidente y su campaña recibió dineros de procedencia ilegal “a sus espaldas”, razón por la cual la mayoría de colombianos pedíamos la renuncia de este desafortunado personaje.
Parece ser que en Colombia, la cabeza del Ejecutivo ha ayudado a proteger a los sujetos con prontuarios más abultados de entre todos los ciudadanos honrados que conformamos la Nación colombiana. Y para mantenerlos inamovibles y blindados en esta magna posición, se han creado camarillas turbias y siniestras que no miden en escrúpulos para secuestrar el poder en sus manos.
Así como los ejércitos privados paramilitares arrebataron las tierras a los campesinos y los desplazaron, en las zonas rurales sin presencia del Estado, cooptaron los votos de los que se quedaron para favorecer a gamonales regionales que defendieron sus intereses, con ese mismo fin, en el Congreso de la República se conformó el Bloque Héroes de la Reeligión, alrededor de la figura todopoderosa de Álvaro Uribe Vélez.
Su especialidad: cooptar votos a como dé lugar, con puestos en el Ejecutivo a cambio de abrirle paso a la reeligión, sin ningún respeto por la verdadera “institucionalidad”, y desplazar a las minorías opositoras de los espacios de representación política para que queden todas en manos de la coalición uribista. Un totalitarismo absoluto impuesto sobre el mancillado Estado Social de Derecho.
Las pruebas de su accionar son aún más contundentes que las del Proceso 8000: el testimonio de Yidis Medina, las colillas de los cheques de Teodolindo, la abogada de Primero Colombia que “libreteó” la declaración inicial de Yidis, los recomendados de Yidis en puestos del Ejecutivo, las grabaciones de las reuniones en poder de la ex congresista y el nerviosismo acorralado de Sabas Pretelt, Diego Palacio y Alberto Velásquez.
¿Por qué ahora, con esa ilegitimidad a cuestas, ya nadie quiere la renuncia de Uribe, que ha cometido más faltas éticas, morales y políticas que cualquier otro dirigente antes en la historia de nuestra malograda Colombia? ¿Por la “seguridad democrática”? ¿Por acabar con las FARC, como si la guerrilla fuera el único problema de este país? ¿Será que Álvaro Uribe le tiene miedo a que sin su investidura presidencial, es más vulnerable a que lo reclame la Corte Penal Internacional para juzgarlo por todos los crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos, que ha ordenado a lo largo de su “investigable” vida pública?
Imagen: Collage de Minoría Desinformada
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jueves, abril 24, 2008
Comunicado de la Presidencia de la República respecto a la detención del ex senador Mario Uribe Escobar (el verdadero)

Compatriotas:
La medida de aseguramiento contra el Senador Mario Uribe, me duele. Asumo este dolor con patriotismo, pero no tuve la posibilidad de proteger la honra y buen nombre del Senador Uribe, aunque a primera hora (yo que no duermo, sino que sólo trabajo) me comuniqué con mi homólogo en Costa Rica, Oscar Arias, para solicitarle el enorme favor de proteger entre sus fronteras a Mario en nombre de la seguridad democrática, así como he procedido anteriormente con Salvador Arana, Luis Camilo Osorio, Jorge Noguera, entre otros grandes impolutos servidores de la Patria.
Incluso, le manifesté al presidente Arias la tranquilidad de que Mario no permanecería como refugiado con fondos del hermano país porque el Senador atendería su estadía allí con sus prósperos negocios propios, cultivados a lo largo de honrosos y esforzados años de trabajo, dedicado a eliminar presuntos focos de subversión por todo el territorio antioqueño e invirtiendo parte del fruto de su dinero obtenido gracias a su laboriosidad y honradez, en esa nación amiga.
Ahora tengo dos grandes preocupaciones. La primera es la violencia proveniente de quienes dicen ser llamadas víctimas y se convierten en victimarios, al acosar a mi estimado Mario con furia desmesurada a la salida de su escondite, con lo cual confirman las palabras de mi otro estimado José Obdulio, que estas personas pertenecen a la’ Far’. Razón por la cual es necesario continuar aplicando la seguridad democrática contra toda manifestación de personas que no esté de acuerdo con las políticas “tramparentes” (sic) de este Gobierno.
La segunda que me inquieta es pensar que ahora el siguiente llamado a indagatoria pueda ser yo mismo, como desafortunadamente se filtró de uno de mis desayunos en Palacio. Todo parece indicar que vienen tras de mí. Y no es que me dé miedo la Comisión de Acusación, porque yo siempre doy la cara, cualquier instante de mi vida política puede ser registrado en bitácoras de seguridad (algunas por precaución ya fueron destruidas, también por cuestiones de seguridad), todo lo enfrento con valor patriótico y el amor que me inspira la patria, y porque la mayoría de integrantes de esta instancia me apoyan y conocen de mi buen proceder, al verse premiados con prebendas y puestos (Pregúntenle a la Dra. Yidis Medina).
No, mi ansiedad proviene de las declaraciones en versión libre del paramilitar Francisco Enrique Villalba Hernández, que está implicándome en hechos atroces durante mi desempeño como Gobernador de Antioquia, cuando supuestamente promoví la masacre de El Aro a través de mis fuerzas de seguridad Convivir en 1997. El problema será cuando esas acusaciones contra mi persona lleguen hasta la Corte Penal Internacional y me puedan condenar por violaciones a los Derechos Humanos contra la llamada población civil. No les niego que esto me ha producido angustia, tanta que llevo ya 12 horas conectado a un tanque de Valeriana.
Por tal motivo y como es mi costumbre trabajar, trabajar y trabajar, el domingo pasado convocamos en mi palacio con la coalición de Gobierno en el Legislativo un cónclave para crear un “supertribunal” que se encargaría de: juzgar, diseñar coartadas y tender mantos de impunidad sobre mis actos políticos. Lo anterior, con el fin de neutralizar a los miembros de la Rama Judicial, los cuales no han cedido a mis dádivas y presiones para clausurar las Cortes y/o ponerlas a mi servicio, a pesar del denodado esfuerzo de mi persuasión.
Este proyecto de Reforma Política sería aprobado –antes que a la bancada completa la encarcelen- para sacar de la crisis y estabilizar la institucionalidad de la patria, es decir, PARA que reelijan al mesías y único representante de la seguridad democrática, PARA que los paramilitares y fuerzas armadas del Estado no social de derecha, regulares e irregulares sigan impulsando la reforma agraria y gobernando en las regiones –como lo declaró mi vecino de El Ubérrimo en la Cadena Pública del Gobierno RCN-, PARA que en la Patria sea por fin erradicado el terrorismo que nos ha azotado por 40 años y que asesinó a mi padre, PARA que Colombia siga siendo un próspero paraíso destinado exclusivamente a industriales, banqueros, militares, paramilitares, comerciantes (lo digo por Sabitas), ganaderos, palmi…perdón, agricultores, narcotraficantes y politiqu…cos amigos de este Gobierno (en off, ¡Cesar Mauricio, mis goticas!!!) y PARA pasar un proyecto de ley que permita la creación de “Columbia (ahora en inglés): Estado No. 52, libre asociado de comercio y futuro emporio petrolífero y militar de los Estados Unidos de América (la América Completa)”.
Amén y buenas noches
Dado en la ciudad de Bogotá, a los 22 días del mes de abril de 2008
Imagen: Presidencia de la República, http://web.presidencia.gov.co
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jueves, abril 17, 2008
Un veneno llamado José Obdulio

Después de un corto período de receso, la Minoría Desinformada sigue recogiendo esta colección de mentiras sobre la reeligión de Álvaro Uribe que algún día harán parte de la nefasta historia patria colombiana, como una muestra del por qué somos “una nación a pesar de sí misma”, como lo decía el historiador David Bushnell.
Precisamente, no sin despreciar atención a diversos hechos ocurridos las últimas semanas como el interminable conflicto diplomático con el Ecuador, la congelación del TLC, los continuos ataques a la senadora Piedad Córdoba, la crítica salud de Ingrid Betancourt y los demás secuestrados (de quienes los medios masivos nada informan) y el llamado a indagatoria por parte de la Fiscalía a varios militares para responder por la masacre de San José de Apartadó en 2005, la Minoría Desinformada está preocupada en particular por la cabeza ideológica de la reeligión de Álvaro Uribe, a quien nosotros consideramos el “Profeta de la polarización”: José Obdulio Gaviria.
Ya es bien conocida por los colombianos la particular forma de expresarse de este señor: trata de acomodar todos los temas coyunturales y hechos del país a favor de Uribe y su seguridad democrática; razón por la cual no le importa agredir y pasar por encima de la dignidad de cualquiera que esté en contra de él y su ídolo. Tergiversa las noticias, creyendo que los espectadores u oyentes de su discurso sólo confiamos en la versión de los medios masivos, de que todo lo que hace Uribe es verdad, es perfecto. Aparte de esto, no sabemos si su estilo de no responder a lo que se le pregunta, cambiando los temas y usando sofismas distractores para evitar enfrentarse a explicar serias problemáticas que han ocurrido durante los últimos seis años, es copiado del mismo Uribe o fue Uribe quien se lo aprendió a él. Lo peor de todo es que hay quienes piensan que nosotros, la Minoría, “no entendemos su estilo” o “no estamos acostumbrados a tanta sinceridad”. La cosa no sería tan grave si el cargo de Asesor que ostenta José Obdulio Gaviria estuviera sujeto al control disciplinario por parte de la Procuraduría General de la Nación. A manera de un extraño pero exclusivo contrato -en el que no se sabe quién le paga ni ante quién responde, no se sabe si es consultor, periodista, ideólogo, catedrático, intelectual, asesor de la Presidencia o sólo de la persona Álvaro Uribe- Gaviria está blindado contra las responsabilidades de sus palabras porque sus palabras inspiran a los ejecutores irregulares de las armas bélicas a desprestigiar y anular a los opositores de la reeligión.
Desde la convocatoria de la marcha en homenaje a las víctimas de los paramilitares y las fuerzas armadas del Estado el día 6 de marzo de este año, José Obdulio Gaviria, en diversos medios, se dedicó a calumniar a quienes clamaron por tan justa causa, acusando a sus organizadores de pertenecer o ser cercanos a las FARC, con lo cual puso en riesgo la vida de muchos líderes y participantes de la jornada. Así, según denuncia Iván Cepeda del Movimiento por las Víctimas de Crímenes de Estado MOVICE, a raíz de las declaraciones de Gaviria, el grupo que se hace llamar Águilas Negras amenazó y asesinó a varios líderes comunitarios y de la sociedad civil a lo largo de varios territorios colombianos.No obstante, aunque estos hechos a nivel interno no hacen ni ruido, opacados por el blindaje institucional del señor Gaviria y por las trágicas noticias que a diario inundan nuestro país -ah, y porque aquí las víctimas realmente no importan para los medios de la mayoría informada-, a la comunidad internacional sí le preocuparon: inmediatamente después de la marcha del mes anterior, más de veinte ONG de diversas naciones emitieron un comunicado en el que expresaban su consternación por las violaciones a los Derechos Humanos contra los miembros de la sociedad civil convocantes de la movilización, ocurridos después de las palabras de José Obdulio.
Y ahora esta semana, justo después de los reveses del TLC, 63 congresistas norteamericanos enviaron una carta dirigida a Álvaro Uribe, en la cual le piden alejar la postura del Estado colombiano de las opiniones de Gaviria. Como si fuera poco, el embajador estadounidense William Brownfield pidió al Gobierno tomar en serio la gran cantidad de legisladores nacionales que requirieron explicaciones y responder la carta.
A pesar de todo esto, es claro que, al contrario de lo que ha hecho con varios de los ministros y con el mismo Francisco Santos, Álvaro Uribe nunca ha desmentido a su vocero estelar, sino que guarda silencio ante cada comentario peligroso e incluso a veces aparece él mismo con pronunciamientos muy similares o dictados por su asesor, quien al parecer habla como rueda suelta fuera de su control, y creemos que en este caso no va a ser la excepción.
Nada hemos oído decir de Uribe acerca del pasado turbio y del no menos turbio presente de Gaviria, como se vislumbró en el artículo de la Revista DonJuan, en el que mencionan que José Obdulio recibe solicitudes de armamento y dinero para una película propagandística en la que pide que “haya acción”, y pie de fuerza pública para plantas de combustible, entre otras peticiones inusuales, por no decir irregulares, porque el mecanismo legal para estos favores debería ser a través del Ministerio de Defensa.La verdad es que la cabeza de la propaganda negra de la reeligión no ha salido de los círculos más cercanos de Uribe, no por la amistad de estos dos, sino porque en el fondo José Obdulio debe estar muy comprometido con su incomprensible puesto para terminar de envenenar la corrompida institucionalidad de la seguridad democrática.
Ahh…A las mentiras de Álvaro Uribe, además de José Obdulio, también le hacen eco en El Tiempo. El titular sobre la visita al presidente Calderón en Cancún dice “Explicaciones de Uribe sobre ataque a campamento de 'Raúl Reyes' convencieron a Presidente de México”, mientras que en el editorial del 17 de abril, El Universal de México le pide a Uribe no condenar a los estudiantes mexicanos de guerrilleros sin pruebas; en La Jornada de México, varios académicos de ese país le exigen a Uribe, en varias notas, cuidar los señalamientos contra sus nacionales y El Espectador de Colombia titula, sobre el mismo tópico, “Calderón instó a Uribe a no calificar como subversivos a mexicanos que estaban en campamento de Reyes”. ¿Quién está diciendo la verdad entonces?
Imágenes: Vladdo, en Revista Semana
MOVICE, www.movimientodevictimas.org
El Espectador
elmundoaldia.blog.com.es
Mico, en El Espectador
El Tiempo, www.eltiempo.com.co
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sábado, marzo 22, 2008
La Colombia del odio en blanco y negro

Con una profunda tristeza, nos preguntamos: ¿En qué momento se descompuso esta sociedad en este grado de deshumanización e impunidad?
Colombia está en un alto grado de envenenamiento, putrefacción y deshumanización. Y es fácticamente imposible negar que el principal responsable de esa fermentación de 44 millones de sicarios en potencia, se llama Álvaro Uribe Vélez.
Lo ha sembrado todo, cada rincón de este país, cada mente humana, con potentes gérmenes de violencia que han intoxicado esta sociedad -¿o suciedad?- con una vertiginosidad tan imparable, que lo único que se presiente es una consecuencia trágica y funesta. O en palabras del propio Uribe: una hecatombe.
Eso es lo único que puede pasar con la contaminación de esta sociedad colombiana, que sólo quiere sangre, muerte, guerra, odio, violencia. Eso es lo que quiere la mayoría informada. Por cuenta del odio que destilan las palabras de Uribe Vélez, José Obdulio Gaviria, Fernando Londoño Hoyos, Ernesto Yamhure (quien felicitó a Alfonso Plazas Vega por haber desaparecido a los del Palacio de Justicia en una columna de El Espectador), Plinio Apuleyo Mendoza, Andrés Felipe Arias y todos aquellos que pertenecen a este Estado No Social de Derecha, quienes se aprovecharon del sentimiento de frustración de los colombianos por el fracaso de las negociaciones de paz con las FARC y el engaño de esta guerrilla al gobierno de Andrés Pastrana, para envolvernos en ese manto de venganza e intolerancia.Desde que la reeligión ha penetrado en las mentes de los colombianos, nos han querido empacar a los que no hacemos parte de esta en un costal que ellos, por orden de su Mesías, han denominado terrorismo. Sin distinción. No importa que rechacemos la violencia de donde provenga (FARC, ELN, paramilitares, militares), pero para ellos,
los que no estamos con Uribe debemos llevar una etiqueta en nuestra ropa con la palabra terrorista, como los judíos en la época de Hitler debían llevar la estrella de David en sus atuendos, para poder ser discriminados. Y aquí la inocencia de nadie vale. La ley aquí en Colombia es “todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario”. Por eso ocurren los “falsos positivos”: porque aquí todo el mundo es guerrillero y lo matan hasta que el Ejército se equivoca.Ahora, han creado un país peor del que teníamos antes: una Colombia fragmentada, dividida, polarizada, en blanco y negro (como lo dijo el publicista Angel Becassino en El Espectador), una Colombia de buenos y malos, los buenos son los adeptos de la reeligión de Álvaro Uribe y los malos, los que no lo apoyamos ni le creemos. Una Colombia de sicarios verbales, que ofenden a todo el que no repita el discurso que ellos se memorizaron. Una Colombia que nos obliga a alinearnos en un bando de dos posibles, porque lastimosamente el que no se alinea es al que peor le va.
Ejemplos de eso sobran: estas vallas que aparecen en las fotos, pagadas por la Corporación Viva Colombia del reeligionista Jaime Gutiérrez; los comentarios soeces en los foros de los medios de comunicación, los comentarios que nos llegan a esta bitácora, las columnas de opinión de algunos de los mencionados arriba, que destilan odio, intolerancia, sevicia; periodistas que actúan como inquisidores torturadores, que obligan a los entrevistados a responder lo que ellos dicen, so pena de señalarlos como enemigos de la opinión pública a la que manipulan con su poder (sí, hablamos sobre todo de Julio Sánchez Cristo, Felix de Bedout y toda la mesa de la W Radio, aunque pueden ir incluidos muchos otros) y ahora lo que denunciaron este fin de semana El Espectador y Noticias Uno: el resurgimiento del paramilitarismo en la figura de Las Águilas Negras, que ya están en Bogotá y ya expidieron un comunicado donde amenazan de muerte a críticos de este régimen, entre organizaciones, congresistas, periodistas “y ciudadanía en general”, por un no probado “apoyo y colaboración logística a la narcoguerrilla”.

Lo más miedoso de todo, estimados lectores, es que la mayoría de colombianos, los que se sienten pertenecientes con fervor al 84% de popularidad –la mayoría informada-, en efecto nos desean esto a la otra mitad de compatriotas: que nos aniquilen las “Águilas Negras”. Eso, o expulsarnos de Colombia. Varios de los visitantes a esta bitácora quieren eso para nosotros. Y para los columnistas de opinión, y para los periodistas independientes, y para los familiares de las víctimas, y para los defensores de las víctimas, y para los que rechazamos la violencia en todas sus formas.
Pertenecer a la mayoría no sirve de nada: Recuerden que fueron mayorías las que elevaron a Hitler y a Mussolini al poder en Europa y no olviden la tragedia que sucedió después. Recuerden que fueron las mayorías las que condenaron a Jesucristo a muerte y prefirieron a un ladrón; ahora son otras mayorías, hoy, las que le rezan y conmemoran su muerte en Semana Santa. Esas consecuencias las va a sufrir Colombia. Nada bueno le puede pasar a nuestro país bajo el mandato de alguien que ha incubado tanto odio con sus palabras y sus actos.
Imágenes: El Espectador (edición impresa) del 23 al 29 de marzo 2008; David Mariño en el grupo Me dan miedo los colombianos de bien en Facebook; Garzón en El Espectador; http://www.ynetnews.com/
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jueves, marzo 13, 2008
La mayoría informada se comió la gran mentira

Después de revisar los sucesos en lo que va corrido del mes, la Minoría Desinformada ha llegado a una especie de conclusión que, de todas maneras, se sabía desde hace mucho tiempo: de todas las mentiras que Álvaro Uribe ha promocionado, la más pesada que lleva a cuestas y la que la mayoría informada más le ha creído es que todos los problemas de Colombia se reducen a las FARC y si el Ejército acaba con los guerrilleros (o se acaban entre ellos mismos, como pasó con el caso de alias Iván Ríos), los problemas del país se terminaron.
Es triste ver cómo Colombia está sola en el escenario internacional, por causa de la cerrera posición guerrerista de Uribe, que no conduce a nada más que a problemas con todos aquellos que deberían ser nuestros mayores aliados, la América Latina: desde el conflicto diplomático con Venezuela, la invasión al Ecuador y ahora el trato inhumano a unos jóvenes mexicanos, acusados de guerrilleros, cargo que no se ha probado aún. Y no seguir felices porque los Estados Unidos de Bush –sí, los de Irak, Afganistán, Guantánamo, Abu Ghraib- nos dieron su respaldo de primera mano por respeto a los Derechos Humanos esta semana.
Los abrazos de la Cumbre de Río no fueron iniciativa de Álvaro Uribe, como es la versión que imponen los medios de comunicación, incluso los que alguna vez presumieron de opositores. Quien haya visto completa la Cumbre de Río se dio cuenta que el clamor de los diferentes presidentes latinoamericanos por un continente en paz, donde la ilegalidad se combata con el respeto por la legalidad, terminaron por arrinconar a Uribe, quien esta vez no pudo tener la voz cantante y llevó al presidente de República Dominicana, Leonel Fernández a decirle:

Lo que quisiera en esta ocasión es que USTED NOS ESCUCHARA y, por supuesto, creo que con mi intervención estoy recogiendo el espíritu de muchos de nuestros colegas que lo han expresado en el transcurso del día de hoy: AQUÍ TODOS QUIEREN LA PAZ
Mientras tanto Uribe, con cara de perseguido político, se quedó insistiendo que él no es bueno para la política y la diplomacia, porque, según él, todo eso le parece una farsa. ¡Que horror, ¿entonces en manos de quién estamos?! De alguien para quien los métodos políticos no son válidos para 1. Rescatar la vida de secuestrados a quienes el cartel de las FARC tratan como vil mercancía de contrabando, 2. Resarcir la dignidad y derechos de los millones de desplazados que aparecen diariamente como consecuencia de las distintas violencias que sufre nuestro país, 3. Asegurar el bienestar de los millones de trabajadores colombianos víctimas de la Reforma Laboral, 4. Etc., etc.
Uribe no entendió el mensaje de Río y continuó utilizando la ilegalidad para combatir la ilegalidad, cuando a través de Juan Manuel Santos ordenó entregar la recompensa a alias Rojas por asesinar a alias Iván Ríos, en vez de mandarlo encarcelar, con lo cual sigue legitimando el paramilitarismo, y se felicita en el Congreso a Andrés Felipe Arias por regalar las tierras de Carimagua a unos pocos empresarios, en vez de favorecer a los desplazados.
Pero no, aquí la mayoría informada está a la expectativa –cual final de partido de fútbol-, esperando el momento que se termine la guerrilla y firmando con entusiasmo las planillas de la reeligión, sin entender que Álvaro Uribe está mintiendo, haciéndole creer al país que con el fin del secretariado de las FARC se acaban los problemas en Colombia, cuando está claro que si a los miembros del secretariado los matan o los capturan, los reemplazan por otros y que, con o sin las FARC en el escenario bélico nacional, la violencia no va a cesar mientras exista esa enorme inequidad social entre la población colombiana, que lleve a tomar los caminos del narcotráfico a quienes sufren la falta de oportunidades en las zonas rurales y los caminos de la emigración a quienes sufren la misma falta de oportunidades en las zonas urbanas, que genera resentimientos en la gente abandonada por el Estado en los fundamentales aspectos socio-económicos, excepto en el ámbito militar, con la presencia de cuerpos del Ejército en sus territorios.
La popularidad de Uribe puede estar creciendo a más del 84%, pero es pertinente señalar lo que dijo una vez en el Senado de la República el exdirector del DANE César Caballero: las encuestas se realizan, en primera instancia, mediante llamada telefónica y menos del 20% de los habitantes de las principales ciudades del país (Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla) tienen teléfono. Y recordando algo de historia, el Duce Mussolini gobernó la Italia fascista con apoyo de sus mayorías por más de 20 años.A pesar de esto, la Minoría Desinformada sabe que la reeligión va viento en popa y que las mentiras de Álvaro Uribe van a seguir rigiendo los destinos de Colombia, sencillamente porque a sus adeptos no les gusta pensar y prefieren simplificar la complejidad de la realidad que vivimos. Una mentira que más que comida, ya está digerida.
Imágenes:
Minoría Desinformada
El Nuevo Herald, www.elnuevoherald.com
www.buenaventuraenlinea.com
Semana, www.semana.com
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